Un planeta llamado Océano

Por Víctor J Falcón Borges

Los océanos cubren las tres cuartas partes del planeta Tierra y en ellos se originó la vida; tal vez deberíamos llamarle Planeta Océano.

8 de junio

Día Mundial de los Océanos

«El océano es todo lo que quiero ser: hermoso, misterioso, salvaje y libre.

Anónimo

Los océanos son poderosos, controlan el ambiente y causan fenómenos impactantes, huellas que han quedado impresas en tres hechos históricos dignos de recordar, los cuales nos advierten lo que pudiera suceder si no detenemos el calentamiento global:

 

  • El istmo de Panamá, hace 3.5 millones de años, separó a los océanos Pacifico y Atlántico. Se formó la corriente marina del Golfo de México que lleva el calor del Caribe al noroeste de Europa, modificando la atmósfera que regula las precipitaciones.
  • Este clima cálido y húmedo del norte de Europa alejó el monzón que traía el agua al norte de África y originó su desertización; los homínidos de ese entonces fueron obligados a migrar hacia Eurasia.
  • El deshielo de la última glaciación, que hace 8.500 años dio origen a los Grandes Lagos entre Canadá y EE.UU, aumentó de nivel el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo y destruyó el estrecho de Bósforo para formar el Mar Negro en Asia, obligando a las primeras poblaciones humanas asentadas en estas tierras a migrar hacia Europa.

Los océanos son vida, aire limpio y clima renovado.

En los océanos surgió la vida cuando las cianobacterias los oxigenaron y permitieron la existencia de la fauna y flora acuática; el oxígeno también llegó a la atmósfera terrestre que se limpió de gases invernadero al disolverlos en sus aguas.

Ellos equilibran el ambiente distribuyendo la energía del calor que mueve las corrientes oceánicas y el vapor de agua que forma las nubes, esparce la lluvia y equilibra las temperaturas en la superficie terrestre.

Los océanos y sus tres enemigos.

1) Basura… no digerible:

Los océanos son recolectores de basura y ruido, frutos de la incursión humana en la explotación de sus riquezas; reciben los vertidos industriales y las escorrentías procedentes de explotaciones agrarias y ciudades costeras que han incorporado tecnologías poco eficientes en el cuidado ambiental.

 

  • Los materiales que no se biodegradan, como los plásticos, son transportados por miles de ríos. Hoy hay 14 millones de toneladas métricas de micro plásticos en el fondo del mar, los cuales alcanzarán los 700 millones para el 2040.
  • Los excesos de fertilizantes sintéticos que se vierten al mar causan el fenómeno de la eutroficación, el crecimiento descontrolado de vegetación y algas que consume el oxígeno y limita la vida acuática. Los científicos han descubierto 400 zonas muertas con estas características por todo el planeta.
  • La contaminación sónica de las flotas navieras y otras fuentes, cuyas ondas se propagan sin perder intensidad, alteran los patrones de migración, comunicación, caza y reproducción de muchos animales marinos.

2) Sobrexplotación… fuente de alimentos deteriorada:

La pesca suple a nivel mundial un 15% de la ingesta de proteína animal. Actuamos como cazadores-recolectores y hemos agotado este recurso fundamental; la FAO indica que las reservas de pesca en el ámbito global están completamente explotadas en un 87% o sobrexplotadas, con las consecuentes implicaciones sociales y económicas.

3) Calentamiento… en pleno desarrollo:

  • Al derretirse el hielo de los polos aumenta el nivel de los océanos e inunda zonas costeras donde viven 4.000 millones de personas.
  • El oxígeno disuelto disminuye al aumentar la temperatura del agua causando la reducción en un 30 % de los reservorios pesqueros, según informe de la FAO.
  • Más del 90% de la Barrera de Coral de Australia está sufriendo el fenómeno de blanqueamiento debido al aumento de la temperatura y la acidificación por el CO2 atmosférico disuelto en el agua del océano.

El futuro…

La pesca industrial ha diezmado la fauna en los océanos al no respetar los periodos que se requieren para su reciclaje o renovación.

La protección de áreas marinas poco explotadas se está implementando a lo largo del orbe y, aunque son una solución parcial, han aportado esquemas de gestión pesquera que se están replicando en áreas sobrexplotadas para su recuperación, haciendo posible reactivar la economía de las poblaciones cercanas que las aprovechan.

En 2050 habrá diez mil millones de seres humanos que alimentar, cuando el consumo de pollo, puerco o carne de res está siendo cuestionados por su ineficiencia energética.

Más de la mitad de la producción pesquera actual proviene de granjas, aunque las especies de peces más cotizadas en el mercado son difíciles de criar en cautiverio.

Se han identificado áreas oceánicas hasta de 200 metros de profundidad idóneas para cultivar peces y mariscos; una formidable superficie de once millones de kilómetros cuadrados.

Asesores de la ONU han informado que, si cultiváramos solo dos por ciento del océano con algas, podríamos aportar las proteínas suficientes para alimentar a 12.000 millones de personas; además, dan cuenta de su contribución al cuidado del ambiente: alimento para animales que reduciría sus emisiones de metano en 90 %; bosques acuáticos con capacidad para retener millones de toneladas de dióxido de carbono; limpieza simultánea de nitratos y fosfatos del agua; fertilizante natural para tierras de cultivo; reemplazo sostenible de los plásticos y componentes de medicinas y cosméticos.

Los océanos, ocupantes mayoritarios del planeta, portadores de fuerzas poderosas y de cantidades de beneficios para nosotros, nos solicitan que aprendamos a tratarlos bien.

Lo que hace a nuestro planeta tan especial, ese pequeño punto azul pálido, como citara una vez Carl Salgan, es en su mayoría por el reflejo de los océanos en la atmósfera, cuna de la vida y que nos vio nacer, un privilegio que bien merece la pena proteger.

¡Hagamos el cambio!

“La belleza y el misterio del océano llenan nuestras vidas de maravillas, más allá de nuestra imaginación

M. L. Borges

 

Escrito por

Víctor José Falcón Borges

El Don de la Energía

www.eldondelaenergia.com

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Del autor

Víctor José Falcón Borges

BChem, BEng (Chem), MEng (BioChem), MBA, AMIChemE

Soy Víctor José Falcón Borges, profesional de la química, ingeniería química y bioquímica y administración de empresas, docente de pre y posgrado, con experiencia en ciencias gerenciales y negocios, pero también un amante la naturaleza, la vida y la familia.

Por más de 40 años me he dedicado de forma sostenida a la consultoría gerencial, trabajando con empresas líderes, dando soporte a proyectos de relevancia y usando metodologías propias, con la convicción que la tecnología no es suficiente sin una buena gestión gerencial que alinee los recursos humanos y la conservación del medio ambiente que nos sostiene.

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