Dime qué consumes y te diré qué huella dejas.

Por Víctor J Falcón Borges

Según lo que consumes, haces o evitas hacer por el ambiente, dejas una huella que impacta y afecta el equilibrio de nuestro planeta.

«Tienes derechos sobre este planeta, si cumples tus deberes ambientales.

Víctor Falcón Borges

La mayoría de las personas consideran que no está a su alcance hacer algo verdaderamente útil para solucionar el calentamiento global y, de forma casi automática, señalan a quienes lo originan o tienen los recursos para resolverlo: industriales, gobiernos y empresarios.

Sin embargo, la huella de carbono la generamos cada uno de nosotros con nuestros hábitos al consumir lo que fabrican las empresas e industrias; razón por la cual sí está a nuestro alcance:

  • dejar de utilizar lo que dañe al ambiente,
  • sustituirlo por otras y mejores alternativas ecológicas,
  • reducir las cantidades que necesitamos…

…un potencial a nuestra discreción con el cual podemos controlar la huella de carbono y dar calor del bueno para el cuido del planeta.

Presta atención para tomar acción.

Si prestamos atención a lo que consumimos y nos percatamos de su impacto en el ambiente, podremos reducir la huella de carbono global al ir dejando de utilizar aquello que proviene de procesos que usan intensivamente combustibles fósiles o generan metano.

Cabe preguntarnos:

  • ¿En los productos que consumes, conoces la huella de carbono de quienes los producen?
  • ¿En lo que utilizas con frecuencia, qué insumos son contaminantes y cuáles podrías sustituir por otros de menor impacto?
  • ¿Sobre cuáles puedes tomar acción de inmediato y sobre cuáles tienes que aguardar para cuando se presente la ocasión?

Empezar por lo que usamos rutinariamente.

La idea es seguir disfrutando de las comodidades de la vida moderna de manera más racional y aprovechar las oportunidades de contribución a nuestro alcance, como podrían ser las siguientes:

1) Servicios. La huella de carbono de nuestros suplidores de servicios, agua, electricidad, alimentos, proviene en su mayoría de combustibles fósiles, con tendencia a cambiar a energías renovables a corto plazo.

Nuestra contribución consiste en suscribirnos a fuentes de energía menos contaminantes cuando estén disponibles, ajustar las cantidades que utilizamos, usar sistemas ahorradores de energía y mantenerlos en buen estado.

2) Generación de poluentes. Los industriales y comerciantes deben hacer lo que les corresponde, aunque el 10 % del total mundial es basura doméstica, se deben reducir los plásticos y otros productos difíciles de degradar por el medio natural.

Nuestra contribución consiste en disminuirlos al máximo y clasificar la mayoría de los restantes para, de ser posible, reciclarlos.

Dato: El Banco Mundial estima en su reporte “What a waste” que para el año 2025 se generará la cantidad de 2.2 mil millones de toneladas al año; alrededor del 5% es basura electrónica y solo la tercera parte se recicla.

3) Alimentos sin desperdicios. La mayoría se pierde en el campo o en su distribución, área de acción para quienes los comercializan; aunque un 20% proviene de los hogares.

Nuestra contribución es conservarlos bien y evitar pérdidas, aprovechar lo que se descarta (excesos no consumidos, conchas, recortes…); también reducir el consumo de carnes rojas, pues en su producción se genera metano.

Dato: 931 millones de toneladas de alimentos en 2019 se desperdiciaron. El 17% del total de alimentos disponibles para los consumidores terminaron en los basureros de hogares (un 11%), minoristas, restaurantes y otros servicios alimentarios.

4) Desplazamientos disminuidos o controlados. La sociedad utiliza para su transporte grandes cantidades de energía, que en la actualidad se surten de combustibles fósiles.

Nuestra contribución es hacer un uso lo más racional posible del transporte o utilizar opciones que contribuyan a reducir la cantidad de combustibles que consumen. El trabajo desde la casa, traslados en grupo, usar bicicletas… quedaron evidenciados como soluciones factibles durante la reciente pandemia del Covid-19.

5) Comprar con ecología. Al consumir los productos y servicios que producen empresas e industrias se materializa nuestra huella de carbono; tan es así que, si no los compramos, tampoco sus fabricantes los producen.

Nuestra contribución es comprar solo lo que utilizamos y adquirirlos de fabricantes que tienen menor huella de carbono, son biodegradables o no impactan al ambiente o a las personas.

Comenzar por los que usamos en mayor cantidad. Agudizar nuestros sentidos para obtener información fidedigna de lo que compramos, de sus orígenes, de quienes los fabrican y su respeto al ambiente. Y en paralelo, tomar conciencia del gran poder económico que tenemos como clientes y consumidores en el momento de seleccionar lo que compramos.

Aprovechemos también la ocasión, cuando:

  • cambiemos de vehículo, otros equipos o compremos por primera vez algún dispositivo… incorporar tecnologías verdes.
  • podamos sustituir productos que consumimos por otros con huellas de carbono más bajas.
  • esté disponible la electricidad fotovoltaica, eólica o del hidrógeno.
  • nos transportemos, tratando de utilizar energía eléctrica o de hidrógeno; reducir en lo posible recorridos y frecuencias.

Tienes derechos, si cumples tu deberes: Calibrando posibilidades.

Las posibilidades parecen muchas pero su propósito y objetivo es uno solo: reducir la huella de carbono personal para así restablecer el equilibrio del planeta y podamos seguir gozando del derecho y privilegio de vivir en este planeta.

Un derecho mal entendido que depende de nuestros deberes y compromisos con el ambiente, que cada vez reduce su tiempo y que, según muchas estimaciones, parece ahora limitado y que dista mucho de ser para siempre, pero que si somos conscientes y tomamos acciones más contundentes podremos extenderlo, negociando con el planeta y llegando a un acuerdo para nuestra sobrevivencia y, por ende, un futuro más prometedor.

Tu deber y compromiso ambiental es vital para lograrlo.

¿Cuáles de estas opciones están a tu alcance para ayudar a revertir el problema del calentamiento global y otras amenazas ambientales?

Estoy seguro de que hay muchas y están esperando por tu decisión e iniciativa.

El planeta te necesita y tú… necesitas del planeta.

Estamos realizando el experimento más peligroso en la historia ahora mismo, que es ver cuánto dióxido de carbono la atmósfera… puede manejar antes de una catástrofe ambiental.«

Elon Musk

Empresario

 

Escrito por

Víctor José Falcón Borges

El Don de la Energía

www.eldondelaenergia.com

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Del autor

Víctor José Falcón Borges

BChem, BEng (Chem), MEng (BioChem), MBA, AMIChemE

Soy Víctor José Falcón Borges, profesional de la química, ingeniería química y bioquímica y administración de empresas, docente de pre y posgrado, con experiencia en ciencias gerenciales y negocios, pero también un amante la naturaleza, la vida y la familia.

Por más de 40 años me he dedicado de forma sostenida a la consultoría gerencial, trabajando con empresas líderes, dando soporte a proyectos de relevancia y usando metodologías propias, con la convicción que la tecnología no es suficiente sin una buena gestión gerencial que alinee los recursos humanos y la conservación del medio ambiente que nos sostiene.

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